viernes, 30 de noviembre de 2007


"Por eso, la imagen del niño abandonado se convirtió en algo precioso para él y le hizo pensar frecuentemente en los viejos mitos en los que aparecía. Ese fue seguramente el motivo por el cual un día cogió una traducción del Edipo de Sófocles."

"Volvió a imaginar que Teresa era un niño al que alguien había colocado en un cesto untado con pez y lo había mandado río abajo. ¡No se puede dejar que un cesto con un niño dentro navegue por un río embravecido! ¡Si la hija del faraón no hubiera rescatado de las olas el cesto del pequeño Moisés, no hubiera existido el Antiguo Testamento ni toda nuestra civilización! Hay tantos mitos que comienzan con alguien que salva a un niño abandonado. ¡Si Pólibo no se hubiera hecho cargo del pequeño Edipo, Sófocles no hubiera escrito su más bella tragedia!
Tomás no se daba cuenta en aquella ocasión de que las metáforas son peligrosas. Con las metáforas no se juega. El amor puede surgir de una sola metáfora."

Decenas de páginas más tarde:

"Piensa: Su encuentro estuvo basado desde el comienzo en el error. La Ana Karenina que llevaba bajo el brazo era una contraseña falsa que había engañado a Tomás. Cada uno de ellos había creado un infierno para el otro, pese a que se querían. El hecho de que se quisieran demostraba que el error no residía en ellos, en su comportamiento o en la inestabilidad de sus sentimientos, sino en que no congeniaban porque él era fuerte y ella débil. Ella es como Dubcek, que hace en medio de una sola frase una pausa de medio minuto, es como su patria, que tartamudea, pierde el aliento y no puede hablar.
Pero es precisamente el débil quien tiene que ser fuerte y saber marcharse cuando el fuerte es
demasiado débil para ser capaz de hacerle daño al débil."



"La insoportable levedad del ser", Milan Kundera



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miércoles, 28 de noviembre de 2007

¡Ya llegó la Navidad! Patria o muerte Oh-Oh-Oh



Imagen: anuncio de "Camel" en las entrañables Navidades estadounidenses de 1948. El Santa Claus no es Fidel Castro. Es su hermano. Imagen tomada de aquí. Idea re-tomada de aquí.


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Declaro que...

...entre dos puntos alejados, abstractos y geométricos, dos puntos lógicos y sedientos por curiosidad, separados como dos trozos de un mapa roto, yo, Napoleón Lasagabaster, hijo del Destino y el Azar, elijo el privilegio del Silencio y el destierro en Santa Elena hasta la llegada de la última tormenta de nada.
Que así sea, y así se cumpla.

Firmado: S.A.I. Napoleón Lasagabaster


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lunes, 26 de noviembre de 2007

Finitud e infinitud

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I.

deseo morir
mil veces
sobre el cuerpo
amanecer
redivivo
con la flor
en la mano
oler mientras
tu respiración
entre campos
de olivos

II.

el tronco
retorcido
del olivo
juega a
esconderse
entre el aire
en partidas
hace siglos
empezadas

III.

imposible
desearlo
si el amor
hace caso
al Viento

IV.

oigo golpes
sobre el parquet
son escorzos
de un olivo


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domingo, 25 de noviembre de 2007



Recuerdos de la Alhambra, Maestro Tárrega

viernes, 23 de noviembre de 2007

Demostración de la existencia de Napoleón


"El hombre interior no existe",
tú piensas, pero tus pensamientos no existen
son, pero no existen
no puede predicarse la existencia del interior
aunque el interior "exista".
¿Cómo sé yo que existe?
Sólo lo sabes tú, y no en cada ocasión
por tanto, no existe,
o mejor dicho: únicamente sé una cosa,
que existe, por tanto, no existe.
¿Cuándo un pensamiento corre
a la existencia? ¿qué hace para que exista?
Dar un golpe de estado en Brumario
nombrarse cónsul
autocoronarse Emperador
y decretar el bloqueo continental.
Napoleón,
pero aquí Napoleón ya es casi
pura exterioridad,
es decir, porque existe.

(Napoleón tuvo la necesidad de existir, de existir o morir. Si el Emperador de los franceses hubiera acotado sus ambiciones a las fronteras de Francia las monarquías del Antiguo Régimen lo hubiesen derrocado en poco tiempo. Napoleón tuvo que arriesgarse audazmente contra el mundo, y arriesgándose, existió. Y cuando digo "tuvo" no creo referirme a un imperativo moral, sino a su propio ser, que le hablaba como una necesidad.)

Napoleón Bonaparte: Refutación del argumento ontológico y prueba viva de que la falacia naturalista no es tal falacia en ciertos hombres.

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jueves, 22 de noviembre de 2007

Demiurgo