miércoles, 31 de diciembre de 2008

No tener vicios (públicos o privados) significa no estar preparado para la vida.

(Una auxiliar siempre se extrañaba de que no fumase, diríase que casi no comprendía que no fumase.)

Qué se entiende aquí por enfermedad mental

-¿Y qué ves tú de raro en tu hermano...?
-Pues... mi hermano siempre ha sido muy egoísta, y no trataba las cosas de los demás tan bien como trataba a las suyas.
-Hombre, claro, es que si tratara las cosas de los demás como a las suyas que coja ya una pistola y que se pegue un tiro ¿no crees?

(si mi estado de ánimo hubise sido otro me habría cagado de la risa allí mismo)

La cuestión era que el niño estaba enfermito y había que decir un porqué y se le ocurrió esa pavada. Lo que demuestra lo muy enfermo que llegué a estar yo, y su idea de lo que es estar enfermo: no ser como mis santos cojones esperan que seas.

¿Cuál fue mi error? Ser un ingenuo que creía que sus santos cojones siempre tenían razón. Error fatal.

martes, 30 de diciembre de 2008

Hay padres que nunca estarán a las altura de su propios hijos.

5-6 años: "mamá, quiero bañarme solo", respuesta: "¿y tú quién te crees?"


12-13 años: "¿mamá, podrías llamar a la puerta antes de entrar?", respuesta: "¿y tú quién te crees?"

24-25 años: "hijo mío, tómate la pastilla y serás normal, tú te lo mereces.", respuesta: "¿y quién coño soy yo para creerme nadie?"


lunes, 29 de diciembre de 2008

La dueña de la casa

Cuando la dueña de la casa siente que está perdiendo el control (la mayoría de las veces) tiene la percepción de que las cosas han cambiado de sitio. Entonces empieza a recolocarlas obsesivamente, a ponerlas en su sitio (¡aunque esas cosas no sean suyas!), a limpiarlas, quitarles el polvo, lavarlas, fregarlas, volverlas a pintar, sacar y meter del lavavajillas, limpiar puertas y cristales con esmero fanático, etc. A veces creo, siguiendo esta lógica diabólica, que la señora dueña de la casa, cambió de domicilio, vendió su casa y pidió un préstamo para comprar con él otra más grande sólo porque asi su vida daría un giro fenomenal, sería otra, un nuevo comienzo maravilloso. Es decir, ¡todo el problema era el lugar de las cosas!. Pero lo único que consiguió fue que su percepción de ausencia de control se acentuase y empezara a comprar media docena de ceniceros para una casa donde ninguno de sus miembros fumaba, se obsesionara por el ruido de las puertas al cerrarse, la acondicionara del mejor modo para no defraudar a ninguna visita, desplegara un arsenal de ambientadores por toda su casa, etc.

Cuando la señora de la casa dice: "no des portazos", no está diciendo que le moleste ese portazo, en absoluto. Lo que realmente quiere expresar es su deseo histérico de dominio sobre todo lo que existe en el desgraciado habitáculo al que llama "casa". La puerta le importa una mierda. Decir a las claras que en su casa manda ella, y nada más que ella, también. Se puede ser hijode... pero antipático nunca.

P.D.: cuando en tu memoria a corto plazo no caben más de dos ideas simultáneamente, como es mi caso, las oraciones subordinadas son escasas y los errores gramaticales son los propios de un subnormal. Conste.
¿Qué debes responder cuando te pregunten qué quieres de tu vida? Debes responder: ¡esperar a la muerte!

domingo, 28 de diciembre de 2008

Recuerdo que soy un perro innoble

En mi familia sólo he oído decir una cosa: oír, ver y callar. Y sólo he visto hacer una cosa: hablar, hablar y hablar, por delante y por detrás. Y hablar.